Organización comunitaria y solidaridad frente a la adversidad

La solidaridad, unidad y organización comunitarias permitieron proteger a millones de personas durante la pandemia en Indonesia, el país insular más grande del mundo

Indonesia

Organización comunitaria y solidaridad frente a la adversidad

La Alianza de Pueblos Indígenas del Archipiélago (AMAN) trabaja a nivel local, nacional e internacional en defensa de los pueblos indígenas de Indonesia; representando a más de 2350 comunidades con más de 21 millones de miembros individuales.

Indonesia, que se extiende desde Sumatra en Asia hasta la parte occidental de Nueva Guinea en Oceanía, es el mayor estado archipelágico del mundo. A pesar de estas condiciones geográficas, AMAN fue capaz de apoyar y acompañar a sus comunidades miembros durante la pandemia de COVID-19 proporcionándoles directrices claras, cuando el Estado indonesio fue incapaz de responder eficazmente.

Jardín comunitario en Rongkong, Isla Sulawesi Meridional

El enfoque estratégico del liderazgo de AMAN planteó planes de acción claros que fueron ejecutados en comunidades de todas partes, lo que protegió la vida y el bienestar de millones durante las dificultades de la emergencia sanitaria mundial.

Una estructura sólida para apoyar a las comunidades

Desde el momento en que la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia en marzo del 2020, la Secretaria General de AMAN envió instrucciones a las secciones, organizaciones y grupos locales para llevar a cabo una cuarentena total en los territorios indígenas.

Eustobio Rero, Representante de Asuntos Organizativos de AMAN, recuerda cómo el anuncio de la pandemia se produjo justo antes de la celebración de la asamblea general anual de la organización en Flores, Nusa Tenggara Oriental:

Fue tan solo un día antes de la reunión y decidimos posponer el evento, a pesar de que todos los órganos ejecutivos locales y regionales ya estaban en camino para asistir. Algunos de los participantes de la reunión ya estaban en aeropuertos o en tránsito, pero decidimos cancelar la reunión para evitar la propagación del COVID en las comunidades.

Entre las medidas inmediatas adicionales adoptadas por los órganos ejecutivos de AMAN se incluyen la instrucción de incrementar la producción de arroz y otros alimentos básicos, la distribución de máscaras y equipos de protección personal para los médicos y el personal primario de atención sanitaria, y también la coordinación con agencias de salud, hospitales y servicios médicos ubicados en las comunidades.

La respuesta de emergencia autodeterminada de AMAN fue crucial para salvaguardar las comunidades, ya que la políticas públicas del gobierno de Indonesia llegaron tarde, entre mayo y junio del 2020, cuando el virus COVID-19 ya se había extendido por Yakarta, Surabaya, Medan y otras regiones del cuarto país más poblado del mundo.

En 2020, todas las comunidades indígenas ya habían seguido las instrucciones de cuarentena desde marzo hasta febrero del 2021. Durante ese tiempo, ninguna de las personas de las comunidades indígenas falleció por COVID. Durante esos 8 meses trabajamos para garantizar la mitigación, por medio de una cuarentena total y asegurando la suficiencia alimentaria. Sobrevivimos por completo.
Eustobio Rero
Representante de Asuntos Organizativos, AMAN

Para noviembre del 2021, la variante Delta del COVID-19 se había esparcido por más de 179 países. Muchas personas indígenas de Indonesia se enfermaron en las comunidades y AMAN tuvo que implementar incluso más medidas para contrarrestar el efecto de la pandemia.

En la segunda fase de la pandemia, durante la variante Delta, muchas personas fueron infectadas. Centramos nuestras estrategias en dos puntos: ayudamos al proveer equipo médico para las unidades de servicios de salud e incentivamos al gobierno a proveer vacunas para las personas indígenas. Logramos incentivar al Ministerio de Salud para que proporcionara cientos de miles de vacunas específicamente para las personas indígenas.
Annas Radin
Representante de Empoderamiento y Servicio Comunitario, AMAN

Las campañas de vacunación se completaron con el apoyo del Ministerio de Salud de Indonesia

AMANKan: Respuesta de emergencia en acción

El trabajo de miles de miembros de AMAN hizo posible implementar un cierre general en las comunidades, establecer focos de cuarentena e incrementar la producción agrícola. Todo esto fue posible porque AMAN estableció 108 Unidades de Respuesta de Emergencia a nivel comunitario.

Las Unidades de Respuesta de Emergencia, conocidas como AMANKan, fueron lideradas por mujeres y jóvenes que trabajaron incansablemente para implementar la cuarentena, asegurar que una cuarentena digna fuera posible para aquellas personas que regresaban a los pueblos desde la ciudad, organizar rituales y prácticas curativas tradicionales, y para garantizar el cumplimiento de la instrucción de aumentar la producción de alimentos.

Documentación de la respuesta de emergencia de AMANKan, fotografías proporcionadas por los equipos de AMANKan en comunidades de toda Indonesia

Annas Radin, Encargado de Empoderamiento y Servicio Comunitario AMAN fue el encargado de la coordinación de AMANKan. Él explica cómo la instrucción de producir más alimento en los territorios se convirtió en uno de los mayores logros de la respuesta de emergencia, ya que resultó en un excedente que permitió que AMAN redistribuyera los bienes a organizaciones aliadas y personas necesitadas en las ciudades. Al incrementar la producción agrícola, las comunidades miembros de AMAN contribuyeron enormemente al bienestar de millones de personas.

Soberanía y solidaridad

Más allá de las ventajas sociales y económicas que la producción de alimentos trajo a las comunidades indígenas, las respuesta de emergencia de AMAN también tomó en consideración los aspectos relacionados con el bienestar de las personas.

Las comunidades fueron incentivadas a llevar a cabo la cuarentena con dignidad. Esto significa que, si una persona regresaba al pueblo, o si alguien tenía una enfermedad o síntomas similares al COVID, tendrían que hacer cuarentena en el bosque, una zona de cultivo o cerca de un río, donde las personas construían un refugio, enviaban alimentos todos los días y los cuidaban hasta que se recuperasen.
Annas Radin
Representante de Empoderamiento y Servicio Comunitario, AMAN

Este método, simple pero efectivo, proporcionó una manera de evitar la propagación del COVID-19 en las aldeas y aseguró que aquellos que se enfermaban tuvieran una recuperación segura. Sin embargo, cuando empezó la propagación de la variante Delta del COVID-19, se tuvieron que implementar políticas más fuertes para controlar la crisis y mantenerla fuera de las comunidades.

Los esfuerzos que las personas de las comunidades realizaron para proteger sus aldeas -cuidar a los enfermos e incrementar la producción agrícola- fueron realizados por mujeres y jóvenes que trabajaron sin cesar.

Trabajamos juntos de forma solidaria para recolectar arroz y asegurar que las personas que estaban en cuarentena tuviesen suficiente alimento. Algunos de nosotros cocinamos para ellos. Cuando alguien daba positivo, les dábamos arroz y pescado o vegetales cocinados.
Romba Marannu.
Presidenta, Alianza de Pueblos Indígenas de Toraja

Al trabajar con un interés común y apoyándose mutuamente, las comunidades lograron mucho más que su supervivencia: su trabajo proporcionó alimentos nutritivos a miles de personas en las ciudades de Indonesia, donde los efectos de la pandemia golpearon con más fuerza.

Desde su creación en 1999, AMAN ha desarrollado una fuerte estructura organizacional que supervisa áreas como la gestión y asuntos operativos, la movilización de recursos, el apoyo y los servicios comunitarios, el desarrollo económico, la gestión de los recursos naturales y los asuntos educativos y culturales. Las decisiones tomadas por la Secretaria General y sus representantes adjuntos al comienzo de la pandemia resultaron eficaces para proteger a la población de los territorios.

AMAN lucha por el reconocimiento y la protección de los derechos de las personas indígenas en Indonesia. Las medidas autodeterminadas llevadas a cabo en todos los niveles, desde las comunidades hasta el órgano ejecutivo nacional, fueron posibles gracias a su fuerte estructura organizacional. Hacer cumplir los derechos de los pueblos indígenas no solo es una solución para la crisis climática actual, sino que también representa un modo de garantizar la presencia duradera de sus vastos conocimientos y herencias culturales para el beneficio de la humanidad.

Historias de Resiliencia es un proyecto de la Alianza Global de Comunidades Territoriales y TINTA (The Invisible Thread) para la documentación y visibilización de casos que muestran la adaptabilidad, fuerza y unidad de personas y comunidades frente al COVID-19 en los territorios de América Latina, Asia y África que conforman la Alianza.

Indonesia

Organización comunitaria y solidaridad frente a la adversidad

La Alianza de Pueblos Indígenas del Archipiélago (AMAN) trabaja a nivel local, nacional e internacional en defensa de los pueblos indígenas de Indonesia; representando a más de 2350 comunidades con más de 21 millones de miembros individuales.

Indonesia, que se extiende desde Sumatra en Asia hasta la parte occidental de Nueva Guinea en Oceanía, es el mayor estado archipelágico del mundo. A pesar de estas condiciones geográficas, AMAN fue capaz de apoyar y acompañar a sus comunidades miembros durante la pandemia de COVID-19 proporcionándoles directrices claras, cuando el Estado indonesio fue incapaz de responder eficazmente.

Jardín comunitario en Rongkong, Isla Sulawesi Meridional

El enfoque estratégico del liderazgo de AMAN planteó planes de acción claros que fueron ejecutados en comunidades de todas partes, lo que protegió la vida y el bienestar de millones durante las dificultades de la emergencia sanitaria mundial.

Una estructura sólida para apoyar a las comunidades

Desde el momento en que la Organización Mundial de la Salud declaró la pandemia en marzo del 2020, la Secretaria General de AMAN envió instrucciones a las secciones, organizaciones y grupos locales para llevar a cabo una cuarentena total en los territorios indígenas.

Eustobio Rero, Representante de Asuntos Organizativos de AMAN, recuerda cómo el anuncio de la pandemia se produjo justo antes de la celebración de la asamblea general anual de la organización en Flores, Nusa Tenggara Oriental:

Fue tan solo un día antes de la reunión y decidimos posponer el evento, a pesar de que todos los órganos ejecutivos locales y regionales ya estaban en camino para asistir. Algunos de los participantes de la reunión ya estaban en aeropuertos o en tránsito, pero decidimos cancelar la reunión para evitar la propagación del COVID en las comunidades.

Entre las medidas inmediatas adicionales adoptadas por los órganos ejecutivos de AMAN se incluyen la instrucción de incrementar la producción de arroz y otros alimentos básicos, la distribución de máscaras y equipos de protección personal para los médicos y el personal primario de atención sanitaria, y también la coordinación con agencias de salud, hospitales y servicios médicos ubicados en las comunidades.

La respuesta de emergencia autodeterminada de AMAN fue crucial para salvaguardar las comunidades, ya que la políticas públicas del gobierno de Indonesia llegaron tarde, entre mayo y junio del 2020, cuando el virus COVID-19 ya se había extendido por Yakarta, Surabaya, Medan y otras regiones del cuarto país más poblado del mundo.

En 2020, todas las comunidades indígenas ya habían seguido las instrucciones de cuarentena desde marzo hasta febrero del 2021. Durante ese tiempo, ninguna de las personas de las comunidades indígenas falleció por COVID. Durante esos 8 meses trabajamos para garantizar la mitigación, por medio de una cuarentena total y asegurando la suficiencia alimentaria. Sobrevivimos por completo.
Eustobio Rero
Representante de Asuntos Organizativos, AMAN

Para noviembre del 2021, la variante Delta del COVID-19 se había esparcido por más de 179 países. Muchas personas indígenas de Indonesia se enfermaron en las comunidades y AMAN tuvo que implementar incluso más medidas para contrarrestar el efecto de la pandemia.

En la segunda fase de la pandemia, durante la variante Delta, muchas personas fueron infectadas. Centramos nuestras estrategias en dos puntos: ayudamos al proveer equipo médico para las unidades de servicios de salud e incentivamos al gobierno a proveer vacunas para las personas indígenas. Logramos incentivar al Ministerio de Salud para que proporcionara cientos de miles de vacunas específicamente para las personas indígenas.
Annas Radin
Representante de Empoderamiento y Servicio Comunitario, AMAN

Las campañas de vacunación se completaron con el apoyo del Ministerio de Salud de Indonesia

AMANKan: Respuesta de emergencia en acción

El trabajo de miles de miembros de AMAN hizo posible implementar un cierre general en las comunidades, establecer focos de cuarentena e incrementar la producción agrícola. Todo esto fue posible porque AMAN estableció 108 Unidades de Respuesta de Emergencia a nivel comunitario.

Las Unidades de Respuesta de Emergencia, conocidas como AMANKan, fueron lideradas por mujeres y jóvenes que trabajaron incansablemente para implementar la cuarentena, asegurar que una cuarentena digna fuera posible para aquellas personas que regresaban a los pueblos desde la ciudad, organizar rituales y prácticas curativas tradicionales, y para garantizar el cumplimiento de la instrucción de aumentar la producción de alimentos.

Documentación de la respuesta de emergencia de AMANKan, fotografías proporcionadas por los equipos de AMANKan en comunidades de toda Indonesia

Annas Radin, Encargado de Empoderamiento y Servicio Comunitario AMAN fue el encargado de la coordinación de AMANKan. Él explica cómo la instrucción de producir más alimento en los territorios se convirtió en uno de los mayores logros de la respuesta de emergencia, ya que resultó en un excedente que permitió que AMAN redistribuyera los bienes a organizaciones aliadas y personas necesitadas en las ciudades. Al incrementar la producción agrícola, las comunidades miembros de AMAN contribuyeron enormemente al bienestar de millones de personas.

Soberanía y solidaridad

Más allá de las ventajas sociales y económicas que la producción de alimentos trajo a las comunidades indígenas, las respuesta de emergencia de AMAN también tomó en consideración los aspectos relacionados con el bienestar de las personas.

Las comunidades fueron incentivadas a llevar a cabo la cuarentena con dignidad. Esto significa que, si una persona regresaba al pueblo, o si alguien tenía una enfermedad o síntomas similares al COVID, tendrían que hacer cuarentena en el bosque, una zona de cultivo o cerca de un río, donde las personas construían un refugio, enviaban alimentos todos los días y los cuidaban hasta que se recuperasen.
Annas Radin
Representante de Empoderamiento y Servicio Comunitario, AMAN

Este método, simple pero efectivo, proporcionó una manera de evitar la propagación del COVID-19 en las aldeas y aseguró que aquellos que se enfermaban tuvieran una recuperación segura. Sin embargo, cuando empezó la propagación de la variante Delta del COVID-19, se tuvieron que implementar políticas más fuertes para controlar la crisis y mantenerla fuera de las comunidades.

Los esfuerzos que las personas de las comunidades realizaron para proteger sus aldeas -cuidar a los enfermos e incrementar la producción agrícola- fueron realizados por mujeres y jóvenes que trabajaron sin cesar.

Trabajamos juntos de forma solidaria para recolectar arroz y asegurar que las personas que estaban en cuarentena tuviesen suficiente alimento. Algunos de nosotros cocinamos para ellos. Cuando alguien daba positivo, les dábamos arroz y pescado o vegetales cocinados.
Romba Marannu.
Presidenta, Alianza de Pueblos Indígenas de Toraja

Al trabajar con un interés común y apoyándose mutuamente, las comunidades lograron mucho más que su supervivencia: su trabajo proporcionó alimentos nutritivos a miles de personas en las ciudades de Indonesia, donde los efectos de la pandemia golpearon con más fuerza.

Desde su creación en 1999, AMAN ha desarrollado una fuerte estructura organizacional que supervisa áreas como la gestión y asuntos operativos, la movilización de recursos, el apoyo y los servicios comunitarios, el desarrollo económico, la gestión de los recursos naturales y los asuntos educativos y culturales. Las decisiones tomadas por la Secretaria General y sus representantes adjuntos al comienzo de la pandemia resultaron eficaces para proteger a la población de los territorios.

AMAN lucha por el reconocimiento y la protección de los derechos de las personas indígenas en Indonesia. Las medidas autodeterminadas llevadas a cabo en todos los niveles, desde las comunidades hasta el órgano ejecutivo nacional, fueron posibles gracias a su fuerte estructura organizacional. Hacer cumplir los derechos de los pueblos indígenas no solo es una solución para la crisis climática actual, sino que también representa un modo de garantizar la presencia duradera de sus vastos conocimientos y herencias culturales para el beneficio de la humanidad.

Historias de Resiliencia es un proyecto de la Alianza Global de Comunidades Territoriales y TINTA (The Invisible Thread) para la documentación y visibilización de casos que muestran la adaptabilidad, fuerza y unidad de personas y comunidades frente al COVID-19 en los territorios de América Latina, Asia y África que conforman la Alianza.